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Orihuela
(Alicante) - 15 diciembre
2009 - Pablo Riquelme
- Luciendo una
gran boina tipo 'txapela' y traje informal con sencilla
elegancia progresista, el socialista oriolano Antonio
Lozano Espinosa pasea todos los días con agradable orgullo
vital de hombre honrado de 73 años por su ciudad de
Orihuela (Alicante), municipio del que fue alcalde (PSOE) durante 9 intensos meses
entre finales de 1982 y mayo de 1983.
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Por el tema del número de meses,
Antonio Lozano Espinosa no puede dejar de comparar su etapa
como primer edil de Orihuela con un embarazo, porque
fue una etapa muy especial para él repleta de
incomodidades y alegrías.
Eran años
aún difíciles para los valores democráticos en
España, que sólo poco a poco se iban recuperando de
las décadas de letargo o exilio en que los había tenido la
larga etapa de la dictadura franquista.
Mientras en
las grandes ciudades y a nivel general la
recuperación era más rápida, constante y visible, en
muchos pueblos y ciudades de provincias aún era
complicado ser alcalde democrático o simplemente
ciudadano con todos los derechos, a expensas todos
de permisos o decisiones de gobernadores. |

Antonio Lozano Espinosa (Foto:
Pablo Riquelme)
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Antonio Lozano Espinosa, hoy con 73
años de edad, nació en Orihuela (Alicante) el 11 de
mayo de 1936. Aunque se le venía encima la Guerra
Civil Española, como buen bebé que era no se enteró de la
misma y sus generalizadas penurias. Ya más
crecidito, en su juventud vivió la posguerra con
normalidad, dedicando luego laboralmente su vida a
trabajar en la funeraria que su familia fundó a
partir de la compañía de seguros y defunciones que
anteriormente regentaba su padre.
¿Cómo fue la vida laboral de Antonio
Lozano?
Mi padre tenía una compañía de seguros de
defunción, trabajaba él, mi hermano y yo. Había una funeraria
que nos hacía los servicios y decidimos poner una nosotros,
que se puso a nombre mío, y yo la llevaba y hacía los
servicios. |
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Se llamaba Funeraria Nuestra Señora del Carmen,
y estuvo en Orihuela primero en la calle Duque de Tamames 17, y luego en la Calle San Cristóbal
número 8. Empezó por el año 1971 aproximadamente y
acabó en el 1993, cuando nos reunimos e hicimos una sociedad
para hacer el Tanatorio Vega Baja, y nos integramos todas las
funerarias.
¿Durante cuánto tiempo fuiste alcalde?
Con permiso de la Comisión Permanente,
García Ortuño se fue de vacaciones en septiembre del año
1982, y la Permanente me nombró alcalde accidental hasta
tanto Ortuño estuviera fuera. Cuando volvió en octubre pidió
otro mes de permiso para irse a hacer la campaña electoral
con el CDS, con lo cual seguí yo de alcalde.
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Cuando volvió a primeros de noviembre, ya
entré de alcalde efectivo porque él renunció al cargo. Total, fueron lo que dura un embarazo, nueve
meses.
Fui concejal desde las primeras elecciones
democráticas de marzo de1979. Allí salimos 5 socialistas, 2 comunistas, 4 de
Alianza Popular y 14 de la UCD.
¿Y qué pasó?
Ahí se dio una circunstancia. Nosotros, el
Partido Socialista, éramos 5, y el Partido Comunista, que
votaba con nosotros, eran 2, un total de 7 concejales. Luego se disgustaron 7
concejales de la UCD y
se separaron, su grupo de 14 se quedó en dos grupos de 7.
Así las cosas, si no era con los grupos socialista
y comunista no había partido que pudiera gobernar en el
Ayuntamiento, porque incluso la derecha de la UCD que eran
7, con los de Alianza Popular, no daban los 13 necesarios. |

Más joven, cuando era alcalde
de Orihuela, Antonio Lozano Espinosa (Foto:
Archivo A. Lozano E.) |
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Entonces, al Pleno de elección de nuevo
alcalde nos presentamos uno de
cada grupo que se había presentado a las elecciones. Por la
UCD Antonino Fabregat, yo como socialista, Diego Peñas por
el Partido Comunista y Ramón Navarro Mateo por Alianza
Popular.
El resultado fue que los 7 disidentes de la
UCD votaron con el PC y el PSOE, dándome a mí el voto, y
entonces fui yo el alcalde, con 14. El 8 noviembre de 1982,
fue cuando cogí la Alcaldía en efectivo.
¿Y hasta cuando?
Hasta el 22 de mayo del 83. Terminó el mandato y hubo elecciones, y ya
entró otro ayuntamiento.
¿Qué es lo que más te resalta en la memoria
de tu etapa de alcalde?
Lo que más me resalta en la memoria es que
prácticamente los ayuntamientos se estaban rigiendo aún
entonces por las leyes franquistas, y ya me dirás, con leyes
dictatoriales, qué podía hacer un ayuntamiento de
izquierdas. Poco a poco se iba arreglando, pero en las
cosas principales aún estábamos ahí.
¿Un ejemplo práctico de cómo afectaba?
Un ejemplo práctico es que a cualquier cosa
que hubiese que hacer en Orihuela y tal había que contar con
el visto bueno del Gobierno Civil, pero yo lo hacía y no contaba
con él; me costaba
algún disgusto, me llamaba el gobernador y le decía, "No se
preocupe, que no pasa ná", pero pasaba todos los días...
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Un ejemplo sin la mayor importancia
fue el arreglo de la Explanada del Túnel de la
carretera nacional 340 junto al Barrio de
San Antón. Explané aquello en 1983,
se puso un especie de vallas para que nadie cayera a
la ladera de la sierra, pusieron unas mesas y un
pequeño quiosco, para merendar y tal, y me llamaron
del ICONA para que aquello lo
quitase en 24 horas, porque no había pedido permiso.
La contestación mía fue: "Yo lo he puesto, y
si a usted le estorba, lo quita", y allí se quedó aquello,
hasta hoy. |

Antonio Lozano con compañeros del
PSOE de su época de concejal (Foto:
Archivo A. Lozano E.)
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¿Cual es el peor recuerdo de su época de
alcalde?
El peor recuerdo fue un día 21 de diciembre
del 82, cuando tenía que pagar la nómina y la paga extra de
todo el personal, y todas las cuentas del Ayuntamiento estaban
en números rojos y nadie nos daba una peseta y en ninguna
tienda nos daban ni a cambiar una púa, no teníamos para
pagar, esa es la verdad.
La solución llegó cuando una tarde
desesperado por eso y para no ir al despacho, me fui al Cine
Avenida, y allí me encontré al director de la Caja de
Ahorros de Alicante y Murcia, Carlos Cases. Le conté el
problema y me dijo que mandara al interventor y al
depositario del Ayuntamiento a su despacho y que dijera al
personal municipal que el 23 de diciembre pasaran por la
oficina central de la Caja a cobrar. Este señor llamó a
Alicante y le enviaron un furgón con 150 millones de
pesetas; cobraron los trabajadores y al sobrar dinero aún
pudieron cobrar también algunos proveedores del Ayuntamiento
En fin, se pudo solucionar en dos días, pero
el disgusto más grande que yo tuve durante todo el mes de
diciembre, hasta que llegó el arreglo, en el tiempo que
he estado en el Ayuntamiento fue ese, saber que no podía
pagarle a los obreros.
¿Y cuál fue el mejor recuerdo?
Fue un bien para el pueblo, un bien
cultural, que fue el aniversario de la muerte de Miguel
Hernández que se celebró en Orihuela, Elche y Alicante. En
Alicante con un acto en el Cementerio, en Elche con una
comida en el Huerto del Cura y aquí en Orihuela con un
recital de Rafael Alberti y Nuria Espert en el Salón
Novedades. También con el orgullo de hasta ese día haber
sido el premio más caro de poesía de Europa, el Premio Miguel
Hernández de Orihuela, que era de un millón de pesetas.
Me enorgullezco también del jurado de ese premio, que entre otros estaba compuesto por el presidente,
Vicente Aleixandre, doña Concha Zardoya, y Carlos Bousouño, de la Real Academia
Española.
Una de las gestiones de las que también se siente
orgulloso Antonio Lozano Espinosa de su gestión como alcalde
de Orihuela en 1982-1983 fue el saneamiento
económico del Ayuntamiento, que debía en esos momentos unos
800 millones de pesetas, que era mucho para esa época.
Entonces Antonio Lozano tomó la decisión de reunir "a todos los
urbanizadores de la costa y les dije que nos debían
aproximadamente unos 500 millones, y les obligué a que
cada 15 días entregasen dinero o un talón, para librar cada
uno su deuda, o le paralizábamos las obras. Uno de lo
contratistas estuvo de
encargado y se encargó de recogerlo
todo, y en unos meses se quedó la deuda en 400. Se podía haber arreglado la deuda en lo que
quedaba de año...".
¿Qué supuso dejar de ser alcalde?
Te voy a decir lo que sentía en aquellos
momentos y después: a pesar de que estuve 9 meses de alcalde,
estaba tan mal el ayuntamiento y se vivió tan intensamente
la vida municipal que ningún alcalde en 4 años ha trabajado
tanto como yo en 9 meses.
Instituí las visitas los jueves por la tarde
al Pilar de la Horadada, porque los vecinos de allí las
protestas que tenían contra Orihuela era que para sacar
cualquier papel o una chapa de la bicicleta tenían que hacer
30 kilómetros a Orihuela para hacer esa gestión.Se puso allí
una oficina municipal con dos
funcionarios a cargo del alcalde pedáneo, y el alcalde de
Orihuela, con un ingeniero y con un arquitecto, todos los
jueves por la tarde recibía a ciudadanos del Pilar en esa
oficina.
También tuve una huelga también de vendedores ambulantes,
cuando cambió el mercadillo desde el Paseo Calvo Sotelo
hasta donde ha estado hasta hace poco, a Las Monserratinas.
¿Alguna anécdota?
Yo he tenido mis fallos también, y anécdotas
son hoy, aunque fueran fallos o alcaldadas, como lo
quieras llamar.
Por ejemplo, una mujer de San Antón que
vino a verme, porque entonces la puerta del despacho del
alcalde estaba abierta para todo el que fuera, y entró a
decir que se le había hundido el techo de la casa, que tenía
6 criaturas pequeñas que estaban durmiendo a la intemperie....
En fin, que me tocó la fibra de corazón y llamé al capataz
de obras que se fue con ella. Cuando volvió me explicó que le
había puesto un techo de uralita, unas puertas, y un cable de
luz y el agua.
A los 15 o veinte días de aquello, me viene
una mujer de San Antón, y me dice que se le había caído el techo, que tenía 6
hijos que estaban durmiendo al raso, que fíjese usted... Pensé, si se lo hecho a
una tendré que
hacérselo a otra... Llamé al capataz, que fue y al volver me
dijo: "Jefe, la señora esa vendió la casa que le arreglamos,
la cambió por una rota y vieja y ahora viene a que le
arreglemos la vieja". La mujer era la misma.
¿Cómo se regía entonces el Ayuntamiento?
El ayuntamiento lo llevábamos entre 7
concejales, y luego los comunistas dejaron de ayudarnos y
lo llevábamos entre 5.
Los comunistas dejaron de ayudar porque al
ganar el Pleno creían que aquello se había convertido en la
Unión Soviética. Nombré delegado de Hacienda a Diego
Peñas y a los 4 ó 5 días vino con una hoja que le había dado
su comité y dijo que dejaba de ser delegado de Hacienda si no
cumplía o que decía la hoja, que yo llamaba "los 10
mandamientos", como vender el coche oficial, darles poder de firma para pagar o cobrar
sin pasar por el alcalde, echar a todos los enchufaos a
la calle, y dije que no, que yo no iba a ser el
verdugo, y entonces renunció a ser
concejal de Hacienda. Entonces nombré
delegado de Hacienda a José Antonio Botella, de Alianza
Popular, que no lo llevó mal, hizo lo que pudo...
¿Cuándo entraste en el PSOE?
Yo ingresé en el PSOE en 1973. Aún habiendo
Elecciones Generales el 7 de junio del 77 para Cortes
Generales, el Referéndum de la Constitución el 6 de
diciembre del 78, Elecciones Generales en marzo del 79,
Elecciones Municipales en abril del 79..., en España no hubo
democracia hasta que no ganó Felipe González las elecciones,
porque Adolfo Suárez no se preocupó de llevar a las Cortes
una ley ni hacer una ley, todo se regía por el franquismo.
Por ejemplo, en septiembre de 1979, que yo ya era seis meses
concejal, hicimos una reunión convocando al pueblo los 2
concejales comunistas y los 5 socialistas -era un sábado
por la tarde- para informar sobre la marcha del Ayuntamiento,
y estando en el salón de actos del INEM para empezar entró el
comisario de la Policía Nacional con seis números diciendo que
aquella reunión no era legal, ni estaba permitida, ni podíamos
a hacerla y nos echó a la calle. Aunque ya se habían celebrado varias
elecciones, referéndum, etc, hasta ahí esa era la democracia
que existía entonces.
Precisamente un recuerdo importante es
cuando Felipe González vino a Orihuela en
septiembre del 79, seis meses después de las Elecciones
Municipales. Felipe González, por amistad de la secretaria
particular de él, que era secretario general del PSOE y
diputado nacional, pudo conseguir que viniese a Orihuela
comer con militantes de Orihuela, y aprovechó para ir
primero a
Alicante y a Murcia por la tarde.
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Aquí estuvo comiendo en Casa Corro con los
militantes de Orihuela y todo el que quiso venir con
nosotros, y allí estuvo departiendo con los militantes un
par de horas y media aproximadamente.
¿Admiración por Felipe González...?
A Felipe González le tengo tanta admiración que en mi
teléfono móvil, cuando se abre la imagen que se ve es Felipe
González y yo
el día que estuvo comiendo en Orihuela. |

Felipe González en su comida en
Orihuela con los compañeros del PSOE: en la foto,
dos alcaldes socialistas de Orihuela, Antonio Lozano
Espinosa (arriba derecha) y Vicente Escudero Esquer
(izquierda) en el entrañable encuentro (Foto:
Archivo A. Lozano E.)
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Y aparte de que le simpatice más o menos, en
el siglo XX, con todos los Cánovas, los Sagasta, no habido en
España un político más claro y mejor que Felipe González, y
aún tiene que nacer...
¿Y cómo ve Antonio Lozano la política hoy?
A juzgar por mis años, la política y mi partido,
el PSOE, los
he conocido de distinta manera a como es hoy, donde un
compañero si
era preciso daba a vida por otro. Desde entonces las cosas han ido
alucinando, como todo en la vida, yo quizás no me he
adaptado bien y echo de menos a aquellos compañeros,
conocidos o no conocidos, pero que cuando te encontrabas con un
compañero habías encontrado un hermano. Hoy te saludan y
se ha olvidado, hay mas frialdad, ha cambiado mucho el
partido... pero, con todo y con eso, aunque en todos
los lados hay alguna oveja negra, no hay partido que nos
llegue a los talones, ni en edad ni en seriedad.
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