|
He empezado a juntar
palabras en esta carta sin saber si podré describir
lo que ha sido tu persona y sin saber si tendré
tinta y papel suficiente para decir todo lo que
tendría que decir de ti, pero si sé,
y eso me duele y nos duele en el alma,
que tú ya no la podrás leer, qué
duro, qué difícil, estoy
seguro de que a ti no te hubiera gustado causar
tanto dolor.
|
Te has ido, y hemos perdido todos, tu familia, tus
amigos, tus empresas, la Cámara de Comercio, tu
querida Orihuela, Elche, Alicante, Valencia y por
ende España.
Hombres como tú no nacen todos los días, ni padres
como tú tampoco, ni esposos como tú, ni empresarios
como tú, ni ciudadanos como tú, y mucho menos amigos
y hermanos como tú.
|

Juan Cerdán (Foto: Pilar Girona) |
El destino ha querido que tu vida haya sido corta,
pero hubiera dado igual que hubieses vivido más,
siempre habría sido corta, para los que te conocemos
y hemos tenido la suerte de vivir a tu lado, de
compartir momentos y situaciones, alegrías y penas,
risas y lágrimas, inquietudes y deseos, nunca, nunca
hubiéramos tenido suficiente tiempo para estar a tu
lado, trabajando o descansando; viviendo en
definitiva.
Hoy, Juan, se pasan por mi mente multitud de momentos,
como si fueran cortos de película, imágenes que te
llenaron de felicidad, de responsabilidad, de amor,
de entrega hacia los demás, etc. etc.
Hoy, Juan, son tantos los sentimientos y las
sensaciones que me vienen a la cabeza, que mi torpe
pluma no es capaz ni tan siquiera de escribir, y
mucho menos de reflejarlos en toda su magnitud.
Hoy, Juan, sólo quiero recordarte, y como yo tantos y
tantos amigos y conocidos, a mi lado, siempre a mi
lado, sonriendo, siendo cómplice con la mirada y con
el gesto ante tantas situaciones vividas, quiero
recordarte en el consejo siempre leal y prudente, en
tu saber estar, en tu bondad, en tu
bonhomía, en tu
calidez personal tan atractiva para los que te
acababan de conocer y los que ya te conocían, en tu
discurso crítico y en tu trabajo siempre útil y
práctico.
Hoy, Juan, quiero y queremos recordarte en tu amor
hacia tu familia, en tu celo y pasión por los tuyos,
en tu cariño desparramado hacia tu mujer Concha y
tus hijas Conchitina y Fátima, en tu proteger sabio
hacia todos y cada uno de los miembros de tu
familia.
Hoy, Juan, “Hermano”, todos a los que tu quisiste y
todos los que te queremos, sólo deseamos el poder
vivir el resto de nuestras vidas sintiendo que ya
nadie nos va a quitar la herencia de tu sonrisa, y
la felicidad de haberte disfrutado, eso sí poco,
pero pudiendo presumir de haber vivido y convivido
con un hombre excepcional que ha sido una buena
persona y un ejemplo para todos.
Hoy Orihuela pierde como todos perdemos,
intentaremos que en honor a tu memoria y a tu
familia, tu vida, tu ejemplo, tu trabajo y tus
deseos sirvan para las nuevas generaciones, y que tu
memoria sea vida, pauta y luz para lo que tanto has
hecho en estos pocos años.
Juan, ya me despido de ti, estoy seguro que nos
veremos allá donde estés, sólo te pido que cuando te
llame me respondas, tú ya sabes lo importante que es
para mí tu consejo y también conoces cuales son mis
preocupaciones, yo también sé de las tuyas, y estoy
seguro de que siempre me vas a ayudar a resolverlas
como hasta ahora, tus amigos y yo procuraremos
ocuparnos de las tuyas.
Un abrazo eterno. |
NOTICIA RELACIONADA
en ORIHUELA DIGITAL
(8-2-10) Falleció el oriolano Juan Cerdán Martínez,
presidente de la Cámara de Comercio de Orihuela
|