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Fecha publicación

20 abril 2005

Mi rincón oriolano

 

 

Ramón Fernández Palmeral

Escritor, poeta e investigador

ORIHUELA DIGITAL - Ramón Fernández Palmeral

LA AMISTAD ENTRE PABLO DE LA TORRIENTE Y MIGUEL HERNÁNDEZ

 

      Pablo de la Torriente Brau es conocido en España como el periodista cubano amigo de Miguel Hernández que le recomendó o rescató como comisario cultural. Vino Pablo a España en defensa de la II República para incorporarse  a la 1ª Brigada Móvil, del Quinto Regimiento, del  Batallón de El Campesino (Valentín González), donde fue nombrado Comisario Político aunque Pablo se lamentara desde el punto de vista periodístico (11 de noviembre), porque le mantenía alejado de Madrid. En Majadahonda murió en combate a los 35 años de edad.

 

     Creo que es hora de recordar ciertos detalles puntuales de la breve amistad entre Pablo y Miguel que se conocieron una noche en Madrid en la sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, sita calle Marqués del Duero nº 5, Palacio de los Heredia-Spínola, mientras Miguel esperaba a María Teresa León. Pablo y Miguel se volvieron a encontrar varios meses después en Alcalá de Henares, aunque antes de reunirse en Alcalá habían coincidido, sin verse, en Pozuelo de Alarcón; ambos estaban destinados en el batallón conocido por El Batallón del Talento.  Pablo de la Torriente nombró a Miguel jefe del Departamento de Cultura, o más bien agregado cultural. En dicho batallón estaba también el sevillano

Pablo de la Torriente Brau, dibujo de Ramón Fernández Palmeral (Revista Orihuela Digital)

Pablo de la Torriente Brau, en un dibujo de Ramón Fernández Palmeral

Antonio Aparicio,  José Herrera Petere, Sánchez Vázquez, Pedro Mateo Merino, el malagueño Emilio Prados Such, Justino Frutos,  al mando estaba el teniente Perea.  Después de Alcalá pasaron juntos al frente de Majadahonda.

 

     Pablo de la Torriente publica el 28 de noviembre de 1936 en Ayuda, el artículo «Campesino y sus hombres» donde habla sobre Miguel cuya labor era publicar periódicos, organizar la biblioteca, alfabetizar  a la tropa y elevar su moral y repartir prensa. Estos comentarios fueron escritos por Pablo en

Dibujo "Llamo al toro de España", de Ramón Fernández Palmeral

"Llamo al toro de España", dibujo de Ramón Fernández Palmeral

 

su artículo Peleando con milicianos, La Habana, 1962, que pertenece al libro, Cartas y crónicas de España.  Otros autores como Juan Cano Ballesta comentan (Cátedra,1991,13) que fue el malagueño Emilio Prados quien le recomendó para la 1º Compañía del Cuartel General de caballería como Comisario de Cultura.

 

     Durante las primeras semanas de noviembre de 1936, están los dos personajes en Pozuelo de Alarcón y Boadilla del Monte. El 28 de noviembre de 1936 Pablo da cuenta de que conoce a Miguel Hernández, y escribe  «un poeta en el batallón, un muchacho considerado como uno de los mejores poetas españoles».  Participan en el festival de Alcalá con Alberti y María Teresa León.

 

Referencias de Miguel sobre Pablo:

     Miguel escribió a Josefina Manresa en carta 26-11-1936, en esta carta le dice que había sido nombrado comisario-político (...) ahora comisario de guerra. Juan Guerrero Zamora, anota (1990,39) que Miguel no llegó a tanto, sino que fue comisario agregado a Pablo de la Torriente.

     En la entrevista que le hizo Nicolás Guillén a Miguel en Valencia,  con motivo del II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, publicada en la revista cubana Mediodía (25-10-1937), dijo Miguel sobre Pablo de la Torriente «...que el sentido de humor de Pablo era verdaderamente irresistible».

     En la reseña de lo que dijo Miguel en el homenaje que se le dio en el Ateneo de Alicante, se publicó  en el diario «Nuestra Bandera», del día 22 de agosto de 1937. Tomado del libro de Vicente Ramos y Manuel Molina, Miguel Hernández en Alicante, Colección  Ifach, Alicante, 1976,p.44:

       «Cinco meses estuve con el Campesino. He tenido grandes compañeros en su tropa: el Algabeño, Pablo de la Torriente, José Aliaga (...) A primeros de febrero marché a Andalucía con el comandante Carisa (Sic). [Debe decir: Carlos (Vittorio Vidali)...».

     En la obra de teatro Pastor de la muerte, es un drama en cuatro actos, con rasgos biográficos posiblemente de la experiencia de cuando Miguel y Pablo estuvieron reclutando a campesinos de Castilla en el frente de Guadarrama,  crea un personaje llamado El Cubano, y donde Pablo dio cuenta en carta del 10 de octubre de 1936 (cuya fragmento recogeremos

 

"El herido", dibujo de Ramón Fernández Palmeral (Revista Orihuela Digital)

"El herido", dibujo de Ramón Fernández Palmeral

 

más adelante). Tomo la cita[[1]] de un especialista en el teatro de Miguel, la de Jesucristo Riquelme: 

     «Los personajes, como dijimos, son trasuntos directos (incluso con sus nombres) de héroes o amigos en la batalla. El Cubano es Pablo de la Torriente; José, el capitán José Aliaga; el Campesino, Valentín González; el Comandante, el comandante Carlos (Carlos Contreras) y Pedro, probablemente, Pedro Martínez Cartón»... 

     Josefina Manresa estaba al tanto de cada paso de Miguel, porque le escribía  constantemente, ella cuenta en Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández (1980,164), escribe:

     «Otra tengo en la mano [se refiere a una fotografía] que está en compañía de dos amigos y tres dedicatorias al dorso: “Al amigo Miguel Hernández. Juan Arroyo. Recuerdo de nuestra amistad y de nuestra despedida a Torriente [se refiere a Pablo de la] (...) Barcelona, 3 de enero de 1936. El año está equivocado, era en 1937».

     En la foto reproducida en el mencionado libro de Josefina se ve a Miguel escoltado por Juan Arroyo  a su derecha y a Antonio Aparicio a su izquierda, con cazadora y jersey blanco de los llamados de cuello de cisne.

     Pablo de la Torriente fue herido el día 18 de diciembre, en plena batalla de Majadahonda, y murió el 19, siete días después de cumplir los 35.   Miguel asiste al entierro, y según anota José Luis Ferris (2002,356), Pablo vestía la zamarra de piel de cordero que Miguel [Hernández] le había regalado semanas antes. Delante de su fosa, posiblemente en Barcelona, el poeta leyó la «Elegía segunda» escrita en su recuerdo», que luego se incluiría en libro Vientos del pueblo, (1937): empieza con el primer serventesio:

                                         «Me quedaré en España compañero»

                                         me dijiste con gesto enamorado.

                                         Y al fin sin tu edificio tronante de guerrero

                                         en la hierba de España te has quedado.

                                                                           (Miguel Hernández).

 

     Esta elegía, fue ampliamente comentada en la edición facsímil de Viento del Pueblo, José Carlos Rovira y Carmen Alemany Bay, Ediciones de la Torre, Madrid, e Inst. de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante 1992. Nos comentan los autores que hay un recuadro de su primera página en Milicia Popular  núm, 138, 23-12-1936): «Un héroe. Al frente de los hombres del campesino ha caído herido de muerte Pablo de la Torriente, periodista y luchador americano...».  En Ayuda, núm 41, el 6-II-1937. De la entradilla, en  Ayuda, recojo una frase «El día 19 de diciembre ha caído, dentro del fuego del combate, Pablo de la Torriente-Brau, comisario político que, de su patria, vino a defender la nuestra sobre tierra libre de castilla.  Hijo de un pueblo tiranizado, él representa la sangre oprimida que se entrega por la libertad de todos los pueblos. La sombra que en vida dejaba bajo el sol, con su muerte asciende, cada vez mayor, hacia la luz». Comentan los autores de la edición que el impacto de esta amistad entre Miguel y Pablo debió de ser muy grande.

     Pablo de la Torriente sabía muy bien qué era sufrir una dictadura en carnes propias, fue herido, encarcelado 2 veces en la dictadura de Gerardo Machado 1930, donde escribió 105 días preso y La isla de los 500 asesinatos, la segunda detención escribió Presidio Modelo, sale de la cárcel y se tienen que exiliar en Nueva York donde realizó varios oficios y el periodismo, regresa en 1933 por el derrocamiento de Machado, y el golpe de estado del sargento Fulgencio Batista en 1935, le obligan a su segundo exilio.

     Actualmente existe en Orihuela (España) la Fundación Cultural Miguel Hernández dirigida por el incansable periodista Juan José Sánchez, y un equipo de colaboradores como Aidor L. Larrabide, además del estudio de su obra publican El Eco Hernandiano. También existe el Centro Hernandiano de Estudios en Investigación de  Elche, dirigido por Rafael Navarro, encargado del estudio y conservación de la obra del poeta, y los derechos de los herederos en poder de su nuera Lucía Izquierdo.

 

Juan Guerrero Zamora, escribe (1990,58):

           «...se encontraba entre sus amigos filósofos marxistas –Adolfo Sánchez Vázquez– y guerrilleros internacionales como Pablo de la Torriente, cuyos restos acompañó cuando fueron trasladados a Barcelona para recibir sepultura en Montjuich».

     El cadáver del periodista y luchador cubano/puertorriqueño fue enterrado primero en el cementerio de Las Rozas con el grado de capitán de milicias, después fue embalsamado y trasladado a Barcelona con intención de ser embarcado para México, pero fue enterrado en un nicho en Montjuïc. Dos años después, el 26 de septiembre de 1939 se pasó a una fosa común donde actualmente se encuentra.  

 

Breve biografía de Pablo. (Datos del Centro Cultural de Pablo de la Torriente Brau en la Habana):       

      Nació en San Juan de Puerto Rico [Ocupado por los EEUU desde 1898, Estado 51],  el 12 de diciembre de 1901, hijo de Félix y Graciela, era nieto por parte de madre de  Salvador Brau,  que nació en Cabo Rojo, en 1842 y fue periodista, dramaturgo, novelista, poeta y ensayista. Tuvo una importante participación en la vida política del país desde las filas del movimiento autonomista. En 1894 se trasladó a España, comisionado por la Diputación Provincial para hacer investigaciones sobre Puerto Rico en el Archivo de Indias en Sevilla. Su abuelo paterno era de origen español de Santander. Escribe Manuel García y García desde Valencia en el nº 139 de la Revista de Occidente, 1974, p. P,61-62:

  1).-   «Iniciado en la lectura [se refiere a Pablo] a través de los libros de Salgari, Verne y Reid, y el clásico La Edad de Oro, de José Martí [[2]], que le regaló un día su abuelo Salvador Brau, con la hermosa dedicatoria: Tú serás cubano, que la vida de Martí te sirva de ejemplo, su primer libro nació de esa inolvidable adolescencia y juventud».

  2).-«Miembro activo del movimiento universitario antimachista, junto a Raúl Roa[[3] ]y Rafael Trejo que perdió la vida en la manifestación de 1930, influidos todos ellos por el pensamiento de Julio Antonio Mella, asesinado por la policía machista en México en 1929».

       En  el 19 de julio de 1930 Pablo se casó en La Habana  con Teté Casuso, ahijada de José María Chacón y Calvo, padrino de bodas, y que fue secretario de la Embajada de Cuba en Madrid. El 30 de septiembre de 1930 fue herido en una manifestación, detenido en enero de 1931 por el Directorio Estudiantil Universitario y enviado a galeras o presidios del Príncipe y en Isla de Pinos.

 

(Tomo también algunos datos del Diccionario de Cuba Literaria):

«... Al salir de prisión publicó en El Mundo sus reportajes “105 días preso”. Fue encarcelado de nuevo, durante casi un año, en Isla de Pinos. Deportado a España en 1933, al pasar por Nueva York se acogió a su origen puertorriqueño y logró quedarse allí. Regresó a Cuba tras la caída de Machado. En Santiago de Cuba preparó la Primera Conferencia Nacional del Ala Izquierda Estudiantil. Como corresponsal de Ahora se internó en las zonas rurales del país (1934). Colaboró en Alma Mater, Línea, Bohemia. En Ahora publicó sus artículos “La isla de los 500 asesinatos”. Durante varios años conspiró activamente. Tras el fracaso de la huelga de marzo de 1935 se trasladó a Nueva York. Allí fundó la O.R.C.A. y su periódico Frente Único, colaboró en publicaciones revolucionarias, participó en manifestaciones antifascistas y frecuentó el Club Mella y el Centro Obrero de Harlem. Como corresponsal de The New Masse de Nueva York, y de El Machete, órgano del Partido Comunista de México, va a España en 1936 a defender la República. Antes, pasa por Francia y Bélgica, donde asiste al Congreso de la Paz. En el frente es nombrado comisario político de las fuerzas republicanas».

 

Pablo dejó escrito:

    «No tengo nunca miedo de escribir lo que pienso, con vistas al presente ni al futuro, porque mi pensamiento no tiene dos filos ni dos intenciones. Le basta con tener un solo filo bien poderoso y tajante que le brinda la interna y firme convicción de mis actos. No me importa nada equivocarme en política porque sólo no se equivoca el que no labora, el que no lucha.»

    Cartas desde España. Tomado de http://www.centropablo.cult.cu/pablo/cartas.htm

6 de agosto de 1936.-   «He tenido una idea maravillosa, me voy a España, a la revolución española. Allá en Cuba se dice, por el canto popular jubiloso: "no te mueras sin ir antes a España". Y yo me voy a España ahora, a la revolución española, en donde palpitan hoy las angustias del mundo entero de los oprimidos. La idea hizo explosión en mi cerebro, y desde entonces está incendiado el gran bosque de mi imaginación (...) Como no se me ocurrió antes la idea? Ya estaría yo en España. La culpa es de Nueva York. Aquí, en medio de exiliado político, no he hecho otra cosa que cargar bandejas y lavar platos. Me puse estúpido. Me volví tornillo. He sido uno de los diez millones de tuercas. Algún día me vengaré de Nueva York. Pero ahora yo me voy a España, a ser arrastrado por el gran río de la revolución. A ver un pueblo en lucha. A conocer héroes. A oir el trueno del cañón y sentir el viento de la metralla. A contemplar incendios y fusilamientos. A estar junto al gran remolino silencioso de la muerte»... 

18 de agosto de 1936.-  "Uds. me han confundido un poco con un organizador o algo por el estilo. Muy lejos estoy de ello, a mi más profundo y sincero juicio. A España tal vez vaya en busca de todas las enseñanzas que me faltan para ese papel, si es que alguna vez puedo dar de mí algo más que un agitador de prensa. Y no me arrastra ninguna aspiración de mosquetero. Voy simplemente a aprender para lo nuestro algún día. Si algo más sale al paso, es porque así son las cosas de la revolución. Como si me vuelve cojo una granada. No vayas a creer tampoco que estoy encabronado. Sencillamente, trato de darte a comprender el secreto de mi impulso hacia allá»...

El parapeto de la muerte.- «Te escribo desde la Sierra de Guadarrama [10 de octubre], en donde me he pasado ocho días con la columna de Paco Galán, viviendo en su casa, asistiendo a las asambleas de los milicianos, sufriendo todas las mañanas el cañoneo matutino e hijo de puta de los fascistas y subiendo a los parapetos y disparando a la canalla».

 

Pablo de la Torriente en España:

       La vida de Pablo de la Torriente Brau es la de un auténtico revolucionario primero contra las dictaduras cubanas, luego contra los militares sublevados contra la II República constitucional en España. En septiembre hallábase en Nueva York cuando se enteró de la guerra civil española, y con decisión y sin dudarlo reunió dinero y se embarcó para Europa en septiembre de 1936 en el trasatlántico Ille de Francia, asiste el Congreso de la Paz en Bruselas, más tarde pasó como brigadista a Barcelona, Madrid (Sierra de Guadarrama con la columna de Paco Galán) con  Buitrago de Lozoya, Madrid otra vez, Alcalá de Henares y en Pozuelo de Alarcón (Pablo en la guerra civil  de Víctor Casaus, Centro Cultural Pablo). Una magnífica edición que reúne los textos que fueron incluidos en la primera edición de Peleando con los milicianos (México, 1938), a los que se suman varias cartas escritas por Pablo en su exilio de Nueva York ante de salir para Europa.

         El único artículo publicado por el cronista en la prensa de guerra española fue «América frente al fascismo», que apareció en el periódico No Pasarán, editado en Somosierra, en octubre de 1936.

 

Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en la Habana

         Actualmente existe en la Habana el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, que dirige Víctor Casaus,   ocupado en publicar la obras del periodista entre las que se encuentran los títulos siguientes: Batey (cuentos a cuatro manos, junto a Gonzalo Mazas), La isla de los 500 asesinatos, Presidio Modelo y Peleando con los milicianos (crónicas y testimonio), Aventuras del soldado desconocido cubano (novela). El formidable epistolario de su exilio ha sido reunido en el volumen titulado Cartas cruzadas. La Editorial Letras Cubanas publicó en 1997 el libro Evocación de Pablo de la Torriente Brau, compilado por Raysa Portal con prólogo de Victor Casaus. Cuentos de Pablo Ediciones La Memoria, sello editorial del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. Cartas y Crónicas de España,  Centro Cultural Pablo de la Torriente, Serie Palabras de Pablo de sus Ediciones La Memoria estas Cartas y crónicas de España. Este libro reúne los textos que fueron incluidos en la primera edición de Peleando con los milicianos (México, 1938). Además editan una revista digital llamada Memoria.

 

Apuntes de las Brigadas Internacionales

    El número de combatientes llegados a España que formaron las Brigadas Internacionales fue numéricamente de unos 50.000 hombres, aunque nunca estuvieron todos juntos, este número fue de unos 15.000, procedentes de 54 países. Su primer bautizo de guerra le llegó el 8 de noviembre de 1936 en Madrid. Luego lucharon en  Teruel, el Jarama, Guadalajara, Brunete, el Ebro, Belchite..., hasta el 23 de septiembre de 1938, en que Juan Negrín, Jefe del Gobierno, aceptó ante la Asamblea de Naciones la retirada de los extranjeros, con objeto de que se levantara el embargo de armas. No obstante muchos se quedaron, aunque no podían volver a su país por los cambios de gobiernos en sus países de origen, los que no murieron en combato acabaron en las cárceles franquistas. Los cubanos venidos a España se cuentan en unos mil hombres.

       Pensaban los brigadistas que la guerra iba a durar  unas semanas, creían ser los últimos románticos, muchos eran atletas que iban a participar en los Juegos Olímpicos populares que iban a celebrarse en Barcelona, en réplica a las previstas en Berlín para agosto del 36. A estos primeros voluntarios empezaron a llevar desde los Pirineos las primeras «centurias» extranjeras. Unos se integraron en la Centuria Octubre y otro, como el caso de Pablo de la Torriente en el 5º Regimiento, del Partido Comunista. Escribe el periodista Manuel Florentín que el centro de instrucción se formó en Albacete y algunos pueblos, los voluntarios llegaban en tren y eran agrupados en Figueras y Girona.

     La causa principal de su derrota, fue la falta de la ayuda de 24 países en un Comité de No Intervención.  La falta de organización, mandos y armas, a estas deficiencias militares se le unió la distancia, la soledad, el idioma, la moral en la trincheras, unida a las penurias de los combates, llevó a muchos de ellos a desertar o a insubordinarse, a quien no lo mató el enemigo fascista acabó ante un pelotón de fusilamiento del ejercito republicano. Las ejecuciones eran inmediatas, con excesiva facilidad, como les ocurrió a nueve alemanes en Teruel en enero de 1938, tras rebelarse ante las enormes bajas que habían visto.

      Los combatientes extranjeros se organizaban en Brigadas, a partir de la diez, ya que diez eran las del gobierno de la República. La Brigada XI se creo en octubre de 1936 era la del alemán Thaelman, del partido comunista alemán,  integrado por 5 batallones: Edgar André. Commune de París, Dabrowski, Hans Beimler y 12 de febrero. A partir de marzo de 1938 la brigadas XI,XIII y XV. Formarán la 35 División.

    En la batalla del Ebro desertaron muchos británicos y estadounidenses; al cabecilla de una de estos rebeliones le remató el jefe de la brigada XV, Kriegger con un tiro en la nuca por la espalda.  A un capitán húngaro se le fusiló porque su compañía no pudo tomar la madrileña casa de Velázquez. Un francés al que iban a ejecutar por insultar a un teniente español, se tiró al suelo y desde allí pedía explicaciones, no sabía que por llamar cabrón a un oficial le podía costar la vida.

       Hay que tener en cuenta dos cuestiones, la primera que la contribución de las brigadas no fue trascendental, por la indisciplina militar, (la mayoría de los brigadistas habían venido a hacer su guerra particular),  fue como un espejismo, la de hacerles creer  a la población civil que los extranjeros nos estaban ayudando, y la República hacía creer que la ayuda internacional era real, para mantener la moral alta.

*   *   *   *   *

 

NOTA.- Quiero agradecer la colaboración que he tenido de Víctor Casaus y Elizabeth Hernández del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en La Habana,  y a Gaspar Peral por su biblioteca.

 

Bibliografía consultada

-Revista de Occidente, nº 139 en homenaje a Miguel Hernández, 1974, «Miguel Hernández y Pablo de la Torriente Brau»,pp.56-71,  Manuel García y García (Valencia).

-Revista digital Memoria. Boletín Centro Cultural Pablo de la Torriente, la Habana (Cuba).

-Carta y crónicas de España. Pablo de la Torriente Brau

-Proceso a Miguel Hernández. El Sumario 21.001, Juan Guerrero Zamora. Dossat, Madrid, 1990.

-Viento del Pueblo, José Carlos Rovira y Carmen Alemany, Edición facsímil de  Ediciones de la Torre e ICJGA, Madrid y Alicante, 1992

-Revista Historia y Vida, nº 445, 2005, pp.84-93, Manuel Florentín,«Extranjeros al servicio de la República»

-El hombre y su poesía, Juan Cano Ballesta, Cátedra, nº 2, Madrid, 1991.

-Miguel Hernández en Alicante, Vicente Ramos y Manuel Molina, Ifach, 1976

 

NOTAS:

[1] ] Antología Comentada (II, Prosa), Ediciones de la Torre, Madrid, 2002, pg. 235. Jesucristo Riquelme nació en Orihuela, es doctor en Filología Hispánica, Máster en Educación de Personas Adultas (EPA) y Catedrático de Lengua y Literatura de Bachillerato.

 

[2] ] José Julián Martí y Pérez (1853-1895), fue artífice y apóstol de la independencia cubana, La Edad de Oro es era una revista de literatura infantil que alcanzó cuatro números, prácticamente desconocida eN España, en ella  dejó escrito:  «A los niños  no se les ha de decir más que la verdad, y nadie debe decirle lo que no sepa y como se lo está diciendo, porque luego los niños viven creyendo lo que les dijo el libro o el profesor, y trabajan y piensan como si eso fuera verdad, de modo que si sucede que era falso lo que les dicen, ya les sale la vida equivocada, y no pueden ser felices con ese modo de pensar, ni saben como son las cosas de veras, ni pueden volver a ser niños, y empezar a aprender todo de nuevo». Omar Felipe Mauri, escribió un articulo sobre el origen valenciano de José Martí en «Herencia Valenciana en la independencia cubana», revista Perito (L-A), nº 1-2, Alicante, 2005.

 

[3][3]] Raúl Roa Kourí es autor de Los últimos días de Pablo de la Torriente Brau. Roa  recordaría a Pablo  así: "Nos despedimos con un vigoroso apretón de manos. Anochecía. La ciudad se enguirnaldaba lentamente de ascuas. Yo iba silbando de júbilo. Había conocido a un hombre entero y verdadero. Y había anudado, también, la más limpia, alegre y honda amistad de mi vida. (Nota de Víctor Casaus).  La revolución del 30 se fue a bolina. Ediciones Huracán, La Habana,1969.

 

 

 

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