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"Llamo al
toro de España", dibujo de Ramón Fernández Palmeral
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su artículo Peleando con
milicianos, La Habana, 1962, que
pertenece al libro, Cartas y crónicas de España.
Otros autores como Juan Cano Ballesta comentan
(Cátedra,1991,13) que fue el malagueño Emilio Prados
quien le recomendó para la 1º Compañía del Cuartel
General de caballería como Comisario de Cultura.
Durante las
primeras semanas de noviembre de 1936, están los dos
personajes en Pozuelo de Alarcón y Boadilla del
Monte. El 28 de noviembre de 1936 Pablo da cuenta de
que conoce a Miguel Hernández, y escribe «un
poeta en el batallón, un muchacho considerado como
uno de los mejores poetas españoles».
Participan en el festival de Alcalá con Alberti y
María Teresa León. |
Referencias de Miguel sobre Pablo:
Miguel escribió a Josefina Manresa en carta 26-11-1936, en esta
carta le dice que había sido nombrado comisario-político (...)
ahora comisario de guerra. Juan Guerrero Zamora, anota (1990,39)
que Miguel no llegó a tanto, sino que fue comisario agregado a
Pablo de la Torriente.
En la entrevista que le hizo Nicolás Guillén a
Miguel en Valencia, con motivo del II Congreso
Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, publicada
en la revista cubana Mediodía (25-10-1937), dijo Miguel
sobre Pablo de la Torriente «...que el sentido de humor de Pablo
era verdaderamente irresistible».
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En la reseña
de lo que dijo Miguel en el homenaje que se le dio
en el Ateneo de Alicante, se publicó en el
diario «Nuestra Bandera», del día 22 de agosto de
1937. Tomado del libro de Vicente Ramos y Manuel
Molina,
Miguel Hernández en Alicante, Colección
Ifach, Alicante, 1976,p.44:
«Cinco meses estuve con el Campesino. He tenido
grandes compañeros en su tropa: el Algabeño, Pablo
de la Torriente, José Aliaga (...) A primeros de
febrero marché a Andalucía con el comandante Carisa
(Sic). [Debe decir: Carlos (Vittorio Vidali)...».
En la obra de teatro Pastor de la
muerte, es un drama en cuatro actos, con rasgos
biográficos posiblemente de la experiencia de cuando
Miguel y Pablo estuvieron reclutando a campesinos de
Castilla en el frente de Guadarrama, crea un
personaje llamado El Cubano, y donde Pablo dio
cuenta en carta del 10 de octubre de 1936 (cuya
fragmento recogeremos |

"El herido", dibujo de Ramón Fernández Palmeral
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más adelante). Tomo la cita[[1]]
de un especialista en el teatro de Miguel, la de Jesucristo
Riquelme:
«Los personajes, como
dijimos, son trasuntos directos (incluso con sus nombres) de
héroes o amigos en la batalla. El Cubano es Pablo de la
Torriente; José, el capitán José Aliaga; el Campesino, Valentín
González; el Comandante, el comandante Carlos (Carlos Contreras)
y Pedro, probablemente, Pedro Martínez Cartón»...
Josefina Manresa estaba al tanto de cada paso de
Miguel, porque le escribía constantemente, ella cuenta en
Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández (1980,164),
escribe:
«Otra tengo en la mano
[se refiere a una fotografía] que está en compañía de dos amigos
y tres dedicatorias al dorso: “Al amigo Miguel Hernández. Juan
Arroyo. Recuerdo de nuestra amistad y de nuestra despedida a
Torriente [se refiere a Pablo de la] (...) Barcelona, 3 de enero
de 1936. El año está equivocado, era en 1937».
En la foto reproducida en el mencionado libro de
Josefina se ve a Miguel escoltado por Juan Arroyo a su
derecha y a Antonio Aparicio a su izquierda, con cazadora y
jersey blanco de los llamados de cuello de cisne.
Pablo de la Torriente fue herido el día 18 de
diciembre, en plena batalla de Majadahonda, y murió el 19, siete
días después de cumplir los 35. Miguel asiste al
entierro, y según anota José Luis Ferris (2002,356), Pablo
vestía la zamarra de piel de cordero que Miguel [Hernández] le
había regalado semanas antes. Delante de su fosa, posiblemente
en Barcelona, el poeta leyó la «Elegía segunda» escrita en su
recuerdo», que luego se incluiría en libro Vientos del
pueblo, (1937): empieza con el primer serventesio:
«Me quedaré en España compañero»
me dijiste con gesto enamorado.
Y al fin sin tu edificio tronante de guerrero
en la hierba de España te has quedado.
(Miguel
Hernández).
Esta elegía, fue ampliamente comentada en la
edición facsímil de Viento del Pueblo, José Carlos Rovira
y Carmen Alemany Bay, Ediciones de la Torre, Madrid, e Inst. de
Cultura Juan Gil-Albert, Alicante 1992. Nos comentan los autores
que hay un recuadro de su primera página en
Milicia Popular núm, 138, 23-12-1936): «Un héroe. Al
frente de los hombres del campesino ha caído herido de muerte
Pablo de la Torriente, periodista y luchador americano...».
En Ayuda, núm 41, el 6-II-1937. De la entradilla, en
Ayuda, recojo una frase «El día 19 de diciembre ha caído,
dentro del fuego del combate, Pablo de la Torriente-Brau,
comisario político que, de su patria, vino a defender la nuestra
sobre tierra libre de castilla. Hijo de un pueblo
tiranizado, él representa la sangre oprimida que se entrega por
la libertad de todos los pueblos. La sombra que en vida dejaba
bajo el sol, con su muerte asciende, cada vez mayor, hacia la
luz». Comentan los autores de la edición que el impacto de esta
amistad entre Miguel y Pablo debió de ser muy grande.
Pablo de la Torriente sabía muy bien qué era
sufrir una dictadura en carnes propias, fue herido, encarcelado
2 veces en la dictadura de Gerardo Machado 1930, donde escribió
105 días preso y La isla de los 500 asesinatos, la
segunda detención escribió Presidio Modelo, sale de la
cárcel y se tienen que exiliar en Nueva York donde realizó
varios oficios y el periodismo, regresa en 1933 por el
derrocamiento de Machado, y el golpe de estado del sargento
Fulgencio Batista en 1935, le obligan a su segundo exilio.
Actualmente existe en Orihuela (España) la
Fundación Cultural Miguel Hernández dirigida por el incansable
periodista Juan José Sánchez, y un equipo de colaboradores como
Aidor L. Larrabide, además del estudio de su obra publican El
Eco Hernandiano. También existe el Centro Hernandiano de
Estudios en Investigación de Elche, dirigido por Rafael
Navarro, encargado del estudio y conservación de la obra del
poeta, y los derechos de los herederos en poder de su nuera
Lucía Izquierdo.
Juan Guerrero Zamora, escribe (1990,58):
«...se encontraba entre sus amigos filósofos marxistas –Adolfo
Sánchez Vázquez– y guerrilleros internacionales como Pablo de la
Torriente, cuyos restos acompañó cuando fueron trasladados a
Barcelona para recibir sepultura en Montjuich».
El cadáver del periodista y luchador cubano/puertorriqueño fue
enterrado primero en el cementerio de Las Rozas con el grado de
capitán de milicias, después fue embalsamado y trasladado a
Barcelona con intención de ser embarcado para México, pero fue
enterrado en un nicho en Montjuïc. Dos años después, el 26 de
septiembre de 1939 se pasó a una fosa común donde actualmente se
encuentra.
Breve biografía de Pablo. (Datos del Centro
Cultural de Pablo de la Torriente Brau en la Habana):
Nació en San Juan
de Puerto Rico [Ocupado por los EEUU desde 1898, Estado 51],
el 12 de diciembre de 1901, hijo de Félix y Graciela, era nieto
por parte de madre de Salvador Brau, que nació en
Cabo Rojo, en 1842 y fue periodista, dramaturgo, novelista,
poeta y ensayista. Tuvo una importante participación en la vida
política del país desde las filas del movimiento autonomista. En
1894 se trasladó a España, comisionado por la Diputación
Provincial para hacer investigaciones sobre Puerto Rico en el
Archivo de Indias en Sevilla. Su abuelo paterno era de origen
español de Santander. Escribe Manuel García y García desde
Valencia en el nº 139 de la Revista de Occidente, 1974, p.
P,61-62:
1).- «Iniciado en la lectura
[se refiere a Pablo] a través de los libros de Salgari, Verne y
Reid, y el clásico La Edad de Oro, de José Martí [[2]],
que le regaló un día su abuelo Salvador Brau, con la hermosa
dedicatoria: Tú serás cubano, que la vida de Martí te sirva
de ejemplo, su primer libro nació de esa inolvidable
adolescencia y juventud».
2).-«Miembro activo del movimiento
universitario antimachista, junto a Raúl Roa[[3]
]y Rafael Trejo que perdió la vida en la manifestación de 1930,
influidos todos ellos por el pensamiento de Julio Antonio Mella,
asesinado por la policía machista en México en 1929».
En el
19 de julio de 1930 Pablo se casó en La Habana con Teté
Casuso, ahijada de José María Chacón y Calvo, padrino de bodas,
y que fue secretario de la Embajada de Cuba en Madrid. El 30 de
septiembre de 1930 fue herido en una manifestación, detenido en
enero de 1931 por el Directorio Estudiantil Universitario y
enviado a galeras o presidios del Príncipe y en Isla de Pinos.
(Tomo también algunos datos del Diccionario
de Cuba Literaria):
«... Al salir de prisión publicó en El Mundo
sus reportajes “105 días preso”. Fue encarcelado de nuevo,
durante casi un año, en Isla de Pinos. Deportado a España en
1933, al pasar por Nueva York se acogió a su origen
puertorriqueño y logró quedarse allí. Regresó a Cuba tras la
caída de Machado. En Santiago de Cuba preparó la Primera
Conferencia Nacional del Ala Izquierda Estudiantil. Como
corresponsal de Ahora se internó en las zonas rurales del
país (1934). Colaboró en Alma Mater, Línea, Bohemia. En
Ahora publicó sus artículos “La isla de los 500
asesinatos”. Durante varios años conspiró activamente. Tras el
fracaso de la huelga de marzo de 1935 se trasladó a Nueva York.
Allí fundó la O.R.C.A. y su periódico Frente Único,
colaboró en publicaciones revolucionarias, participó en
manifestaciones antifascistas y frecuentó el Club Mella y el
Centro Obrero de Harlem. Como corresponsal de The New Masse
de Nueva York, y de El Machete, órgano del Partido
Comunista de México, va a España en 1936 a defender la
República. Antes, pasa por Francia y Bélgica, donde asiste al
Congreso de la Paz. En el frente es nombrado comisario político
de las fuerzas republicanas».
Pablo dejó escrito:
«No tengo nunca miedo de
escribir lo que pienso, con vistas al presente ni al futuro,
porque mi pensamiento no tiene dos filos ni dos intenciones. Le
basta con tener un solo filo bien poderoso y tajante que le
brinda la interna y firme convicción de mis actos. No me importa
nada equivocarme en política porque sólo no se equivoca el que
no labora, el que no lucha.»
Cartas desde España.
Tomado de
http://www.centropablo.cult.cu/pablo/cartas.htm
6 de agosto de 1936.-
«He tenido una idea maravillosa, me voy a España, a la
revolución española. Allá en Cuba se dice, por el canto popular
jubiloso: "no te mueras sin ir antes a España". Y yo me voy a
España ahora, a la revolución española, en donde palpitan hoy
las angustias del mundo entero de los oprimidos. La idea hizo
explosión en mi cerebro, y desde entonces está incendiado el
gran bosque de mi imaginación (...) Como no se me ocurrió antes
la idea? Ya estaría yo en España. La culpa es de Nueva York.
Aquí, en medio de exiliado político, no he hecho otra cosa que
cargar bandejas y lavar platos. Me puse estúpido. Me volví
tornillo. He sido uno de los diez millones de tuercas. Algún día
me vengaré de Nueva York. Pero ahora yo me voy a España, a ser
arrastrado por el gran río de la revolución. A ver un pueblo en
lucha. A conocer héroes. A oir el trueno del cañón y sentir el
viento de la metralla. A contemplar incendios y fusilamientos. A
estar junto al gran remolino silencioso de la muerte»...
18 de agosto de 1936.-
"Uds. me han confundido un poco con
un organizador o algo por el estilo. Muy lejos estoy de ello, a
mi más profundo y sincero juicio. A España tal vez vaya en busca
de todas las enseñanzas que me faltan para ese papel, si es que
alguna vez puedo dar de mí algo más que un agitador de prensa. Y
no me arrastra ninguna aspiración de mosquetero. Voy simplemente
a aprender para lo nuestro algún día. Si algo más sale al paso,
es porque así son las cosas de la revolución. Como si me vuelve
cojo una granada. No vayas a creer tampoco que estoy
encabronado. Sencillamente, trato de darte a comprender el
secreto de mi impulso hacia allá»...
El parapeto de la muerte.-
«Te escribo desde la Sierra de Guadarrama [10 de
octubre], en donde me he pasado ocho días con la columna de Paco
Galán, viviendo en su casa, asistiendo a las asambleas de los
milicianos, sufriendo todas las mañanas el cañoneo matutino e
hijo de puta de los fascistas y subiendo a los parapetos y
disparando a la canalla».
Pablo de la Torriente en España:
La
vida de Pablo de la Torriente Brau es la de un auténtico
revolucionario primero contra las dictaduras cubanas, luego
contra los militares sublevados contra la II República
constitucional en España. En septiembre hallábase en Nueva York
cuando se enteró de la guerra civil española, y con decisión y
sin dudarlo reunió dinero y se embarcó para Europa en septiembre
de 1936 en el trasatlántico Ille de Francia, asiste el
Congreso de la Paz en Bruselas, más tarde pasó como brigadista a
Barcelona, Madrid (Sierra de Guadarrama con la columna de Paco
Galán) con Buitrago de Lozoya, Madrid otra vez, Alcalá de
Henares y en Pozuelo de Alarcón (Pablo en la guerra civil
de Víctor Casaus, Centro Cultural Pablo). Una magnífica edición
que reúne los textos que fueron incluidos en la primera edición
de Peleando con los milicianos (México, 1938), a los que se
suman varias cartas escritas por Pablo en su exilio de Nueva
York ante de salir para Europa.
El único artículo publicado por el cronista en la prensa de
guerra española fue «América frente al fascismo», que apareció
en el periódico No Pasarán, editado en Somosierra, en
octubre de 1936.
Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau
en la Habana
Actualmente existe en la Habana el Centro Cultural Pablo de la
Torriente Brau, que dirige Víctor Casaus, ocupado en
publicar la obras del periodista entre las que se encuentran los
títulos siguientes: Batey (cuentos a cuatro manos, junto
a Gonzalo Mazas), La isla de los 500 asesinatos,
Presidio Modelo y Peleando con los milicianos
(crónicas y testimonio), Aventuras del soldado desconocido
cubano (novela). El formidable epistolario de su exilio ha
sido reunido en el volumen titulado Cartas cruzadas. La
Editorial Letras Cubanas publicó en 1997 el libro
Evocación de Pablo de la Torriente Brau, compilado por Raysa
Portal con prólogo de Victor Casaus. Cuentos de Pablo
Ediciones La Memoria, sello editorial del Centro Cultural
Pablo de la Torriente Brau. Cartas y Crónicas de
España, Centro Cultural Pablo de la Torriente,
Serie Palabras de Pablo de sus Ediciones La Memoria estas Cartas
y crónicas de España. Este libro reúne los textos que fueron
incluidos en la primera edición de Peleando con los
milicianos (México, 1938). Además editan una revista digital
llamada Memoria.
Apuntes de las Brigadas Internacionales
El número de combatientes
llegados a España que formaron las Brigadas Internacionales fue
numéricamente de unos 50.000 hombres, aunque nunca estuvieron
todos juntos, este número fue de unos 15.000, procedentes de 54
países. Su primer bautizo de guerra le llegó el 8 de noviembre
de 1936 en Madrid. Luego lucharon en Teruel, el Jarama,
Guadalajara, Brunete, el Ebro, Belchite..., hasta el 23 de
septiembre de 1938, en que Juan Negrín, Jefe del Gobierno,
aceptó ante la Asamblea de Naciones la retirada de los
extranjeros, con objeto de que se levantara el embargo de armas.
No obstante muchos se quedaron, aunque no podían volver a su
país por los cambios de gobiernos en sus países de origen, los
que no murieron en combato acabaron en las cárceles franquistas.
Los cubanos venidos a España se cuentan en unos mil hombres.
Pensaban los
brigadistas que la guerra iba a durar unas semanas, creían
ser los últimos románticos, muchos eran atletas que iban a
participar en los Juegos Olímpicos populares que iban a
celebrarse en Barcelona, en réplica a las previstas en Berlín
para agosto del 36. A estos primeros voluntarios empezaron a
llevar desde los Pirineos las primeras «centurias» extranjeras.
Unos se integraron en la Centuria Octubre y otro, como el caso
de Pablo de la Torriente en el 5º Regimiento, del Partido
Comunista. Escribe el periodista Manuel Florentín que el centro
de instrucción se formó en Albacete y algunos pueblos, los
voluntarios llegaban en tren y eran agrupados en Figueras y
Girona.
La causa principal de su
derrota, fue la falta de la ayuda de 24 países en un Comité de
No Intervención. La falta de organización, mandos y armas,
a estas deficiencias militares se le unió la distancia, la
soledad, el idioma, la moral en la trincheras, unida a las
penurias de los combates, llevó a muchos de ellos a desertar o a
insubordinarse, a quien no lo mató el enemigo fascista acabó
ante un pelotón de fusilamiento del ejercito republicano. Las
ejecuciones eran inmediatas, con excesiva facilidad, como les
ocurrió a nueve alemanes en Teruel en enero de 1938, tras
rebelarse ante las enormes bajas que habían visto.
Los combatientes
extranjeros se organizaban en Brigadas, a partir de la diez, ya
que diez eran las del gobierno de la República. La Brigada XI se
creo en octubre de 1936 era la del alemán Thaelman, del partido
comunista alemán, integrado por 5 batallones: Edgar André.
Commune de París, Dabrowski, Hans Beimler y 12 de febrero. A
partir de marzo de 1938 la brigadas XI,XIII y XV. Formarán la 35
División.
En la batalla del Ebro
desertaron muchos británicos y estadounidenses; al cabecilla de
una de estos rebeliones le remató el jefe de la brigada XV,
Kriegger con un tiro en la nuca por la espalda. A un
capitán húngaro se le fusiló porque su compañía no pudo tomar la
madrileña casa de Velázquez. Un francés al que iban a ejecutar
por insultar a un teniente español, se tiró al suelo y desde
allí pedía explicaciones, no sabía que por llamar cabrón a un
oficial le podía costar la vida.
Hay que
tener en cuenta dos cuestiones, la primera que la contribución
de las brigadas no fue trascendental, por la indisciplina
militar, (la mayoría de los brigadistas habían venido a hacer su
guerra particular), fue como un espejismo, la de hacerles
creer a la población civil que los extranjeros nos estaban
ayudando, y la República hacía creer que la ayuda internacional
era real, para mantener la moral alta.
* * *
* *
NOTA.- Quiero
agradecer la colaboración que he tenido de Víctor Casaus y
Elizabeth Hernández del Centro Cultural Pablo de la Torriente
Brau en La Habana, y a Gaspar Peral por su biblioteca.
Bibliografía consultada
-Revista de Occidente, nº 139 en homenaje a
Miguel Hernández, 1974, «Miguel Hernández y Pablo de la
Torriente Brau»,pp.56-71, Manuel García y García
(Valencia).
-Revista digital Memoria. Boletín Centro
Cultural Pablo de la Torriente, la Habana (Cuba).
-Carta y crónicas de España. Pablo de la Torriente Brau
-Proceso a Miguel Hernández. El Sumario 21.001, Juan
Guerrero Zamora. Dossat, Madrid, 1990.
-Viento del Pueblo, José Carlos Rovira y Carmen Alemany,
Edición facsímil de Ediciones de la Torre e ICJGA, Madrid
y Alicante, 1992
-Revista Historia y Vida, nº 445, 2005, pp.84-93, Manuel
Florentín,«Extranjeros al servicio de la República»
-El hombre y su poesía, Juan Cano Ballesta, Cátedra, nº
2, Madrid, 1991.
-Miguel Hernández en Alicante, Vicente Ramos y Manuel
Molina, Ifach, 1976
NOTAS:
[1]
] Antología Comentada (II, Prosa),
Ediciones de la Torre, Madrid, 2002, pg. 235. Jesucristo
Riquelme nació en Orihuela, es doctor en Filología
Hispánica, Máster en Educación de Personas Adultas (EPA)
y Catedrático de Lengua y Literatura de Bachillerato.
[2]
] José Julián Martí y Pérez (1853-1895), fue artífice y
apóstol de la independencia cubana, La Edad de Oro
es era una revista de literatura infantil que alcanzó
cuatro números, prácticamente desconocida eN España, en
ella dejó escrito: «A
los niños no se les ha de decir más que la verdad,
y nadie debe decirle lo que no sepa y como se lo está
diciendo, porque luego los niños viven creyendo lo que
les dijo el libro o el profesor, y trabajan y piensan
como si eso fuera verdad, de modo que si sucede que era
falso lo que les dicen, ya les sale la vida equivocada,
y no pueden ser felices con ese modo de pensar, ni saben
como son las cosas de veras, ni pueden volver a ser
niños, y empezar a aprender todo de nuevo». Omar Felipe
Mauri, escribió un articulo sobre el origen valenciano
de José Martí en «Herencia Valenciana en la
independencia cubana», revista Perito (L-A), nº 1-2,
Alicante, 2005.
[3][3]]
Raúl Roa Kourí es autor de Los últimos días de Pablo
de la Torriente Brau. Roa recordaría a Pablo
así: "Nos despedimos con un vigoroso apretón de manos.
Anochecía. La ciudad se enguirnaldaba lentamente de
ascuas. Yo iba silbando de júbilo. Había conocido a un
hombre entero y verdadero. Y había anudado, también, la
más limpia, alegre y honda amistad de mi vida. (Nota de
Víctor Casaus). La revolución del 30 se fue a
bolina. Ediciones Huracán, La Habana,1969.
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