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junto El rayo que no cesa y poemas de
adolescencia. Porque es un libro de unas 50
páginas y no tiene interés editorial. Y es increíble
que no teniendo interés editorial, perviva y todo el
mundo conozca el título y son muy pocos los que lo
han leído en profundidad.
Yo he tenido la suerte de tener, en estas manos, un
ejemplar de la primera edición que está la caja
fuerte del Cento Hernandiano de Estudios e
Investigación de Elche, también he visto los
manuscritos en la exposición “Hacia Perito en
lunas”, también en Elche. Por ello, desde aquí
recomiendo a que se haga una edición facsímil de la
primera edición aprovechando la celebración del
próximo I Centenario del nacimiento del poeta
oriolano, para que el lector disfrute y sienta lo
que yo sentí en esos momentos, evidentemente, habría
que adjuntar un estudio analítico que nos desvele
los secretos de este libro mágico, porque, en
realidad este libro es como un cofre que esconde
muchos secretos. |

Ramón Fernández Palmeral
ofreció su charla ante la Casa-Museo Miguel Hernández en
Orihuela
Ver también...
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2.- Breve presentación en el contexto hernandiano
y gestación del poemario.- Cuando Miguel regresa
de su primer viaje de Madrid en mayo de 1932, se da
cuenta de que su primera poesía no está en
consonancia con las corrientes neo-gongorinas que
circulan por Madrid entre los poetas de la llamada
“Generación del 27”, que como sabemos se
denominan del ´27 porque tomaron el III
Centenario de la muerte de Góngora, (1627-1927),
para hacerle un homenaje en el Ateneo de Sevilla.
Miguel no regresa satisfecha a pesar de que
le han publicado dos entrevistas en la Gaceta
Ilustrada y en
Estampa y le han colgado el cartel de un
pastor/poeta, pero se da cuenta que sin libro no
eres poeta, pero él también quiere homenajear a su
manera a Góngora.
Miguel se encierra en su huerto y bajo su
higuera, ahí, en esta casa museo, de vez en cuando viene
Ramón Sijé a visitarle, por eso en la “Elegía” a la muerte
de su compañero del alma, le dice Volverás a mi huerto y
a mi higuera/ por los alto andamios de las flores/pajareará
tu alma colmenera/ de angelicales flores y labores... Y
aquí gesta una obra maestra del neogongorismo, pero no nace
por la gracia de Dios, sino por que ha leído mucho de los
poetas áureos: de Garcilaso, de Góngora y de Quevedo, y
también de los del 27: de Gerardo Diego, de Jorge Guillén,
de García Lorca…, y con gran esfuerzo de superación gesta lo
que sería su primer libro, un libro complejo pero
maravilloso, metafórico y perifrástico (evitar nombrar los
objetos directamente), y en realidad lo que hace es sublimar
los objetos de uso cotidiano, para elevarlos al lenguaje
artístico/poético, a la tercera dimensión de lo espiritual
del ARTE y nos los presentará como acertijos poéticos,
bisemias, dobles sentidos, sugiriendo más que narrando, esto
es poesía pura, y no mucha de la que se lee hoy en día que
parecen cuentos escritos en versos. En realidad,
Míguel no habla de grandes asuntos morales o eternos, o
problemas existenciales sino que nos habla de su mundo, del
mundo bucólico que le rodea: lunas, higueras, palmeras,
toros, cohetes, gallos, granadas, cabras, ovejas, culebras,
sandía, pozo, surcos, leche, pitas, pencas… Aquí reside la
diferencia entre un poeta mayor y un poeta menor, la de
elevar a arte lo cotidiano y vulgar, porque él puede, se
pude permitir esos lujos, pero nosotros no llegamos, no
damos la talla de su genio.
El 2 de octubre de 1932, se celebró el homenaje
a Gabriel Miró en la glorieta que lleva su nombre aquí en
Orihuela, muerto dos años antes, vienen aquí entre otras
personalidades: Antonio Oliver, Carmen Conde, Ernesto
Giménez Caballero y el más importante de todos para Miguel,
Raimundo de los Reyes, redactor de La Verdad de
Murcia que llevaba la edición de la colección “Sudeste”.
Esta amistad, a través de Ramón Sijé, más el dinero que
aportó el canónigo Luis Almarcha las famosas 425 pesetas,
más dos avalistas, se publicó el libro que salió el 20 de
enero de 1933, con una tirada de 300 ejemplares con 42
octavas reales que no tenían títulos, lo que todavía
aumentaba más su dificultad de comprensión. El primer título
que pensó fue Poliedros, y luego se cambió por
Perito en lunas, un verso que le venía muy bien a su
etique de pastor poetas o perito en ganado y lunas, tomado
la octava real XXXV [Horno y luna], del verso 7 que dice
¡Oh tú, perito en lunas; que yo sepa/ qué luna es de mejor
sabor y cepa.
3.- Presentación de algunos símbolos.-
Miguel usa muchos símbolos en este libro como en todos los
suyos, lo que nos obliga a una constante vigilancia, ya que
nada es lo que parece porque juega con la capacidad
asociativa y sinonimia de las palabras, en realidad juega
con las metáforas y usa la perífrasis, casi todos sus versos
tienen un doble o un triple sentido: por ejemplo la higuera
que con el higo, representa la masculinidad por su forma
testicular. El gallo que anuncia la pasión de Cristo porque
anunció que Pedro le negaría tres veces antes de que cantara
el gallo. Otros de los símbolos es la luna, que es hilo
conductor, denominador común en el 70 por ciento de los
octavas, y aparece 21 veces en el poemario. Por premura de
tiempo me voy a limitar a la luna:
La luna tiene muchos símbolos, desde
la medición del tiempo por las fases que son de 29,5 días:
el mes lunar de los musulmanes, en el ciclo de las mareas y
la siembra y en los partos. También simboliza a una mujer
joven y pálida, y a la fecundidad, manantiales de leche,
ubres... (recodemos a la Vía Láctea, o Vía de leche
primigenia). El plenilunio simboliza la muerte. Selene era
una divinidad funeraria griega, de aquí vienen los derivados
selenitas o perteneciente a la luna. Se cuenta que Selene,
hija de Zeus y hermana de Helios, el dios Sol, y como éste
debía el deber iluminar los cielos durante el día, a
ella, a Selene lo iluminaría el cielo durante la noche. Pero
una de esas noches divisó al pastor Endimión dormido en el
monte Latmo, y quedó prendada de él y desapareció de los
cielos para recostarse junto al pastor, lo que enfureció a
Zeus, quien castigó a Endimión a dormir eternamente. Pero
luego, conmovido por las suplicas de Selene, consintió que
la luna desapareciese del cielo varias noches al mes para
hacer compañía a su amado, por eso no la vemos durante
7,4 días, porque está con su amante. Aquí tenemos el
mito de la luna enamorada de un pastor, que sin duda debió
agradar a Miguel.
Como las fases de la luna es un ciclo temporal,
también es temporal la muerte, un tránsito hacia la otra
vida o la inmortalidad, la luna como la vida tiene cuatro
fases: nacer, vivir, morir y renacer, que equivalen a su vez
a luna nueva, luna creciente, llena o plenilunio y cuarto
menguante.
4.- Veamos el acertijo poético de la octava real III que
nos propone Miguel Hernández en Perito en Lunas
¡A la gloria, a
la gloria toreadores!
La hora es de mi
luna menos cuarto.
Émulos
imprudentes del lagarto,
magnificáos el
lomo de colores.
Por el arco,
contra los picadores,
del cuerno,
flecha, a dispararme parto.
¡A la gloria, si
yo antes no os ancoro,
-golfo de
arena,- en mis bigotes de oro!
5.-
Análisis breve de la octava, según mi interpretación:
Si tuviera que reducir la octava real a
la síntesis de una frase, diría: “El toro le dice al torero
que gana la gloria y fama a causa de su muerte”. En primer
lugar debemos tener en cuenta las lecturas gongorinas que
Miguel ha hecho Soledad Primera, referente al rapto
mitológico de Europa por Júpiter sobre un bello toro del
color del sol, el verso de una silva que dice media luna
las armas de su frente. Tenemos que estar muy atentos a
los versos que usaron otros poetas de las preferencias de
Miguel.
El tema se nos cuenta desde el punto de vista del toro, aquí
no es el poeta quien no habla, sino el toro en primera
persona. Por esto nos despista.
-¡A la gloria toreadores!
Subiréis a la gloria toreros, le dice el toro al torero a la
hora en que voy a morir, por eso dice mi luna menos
cuarto significa en el anuncio de su muerte, por que una
luna menos cuarto está en fase de cuarto menguante, próxima
a morir a marcharse con el pastro Endimión. Y la luna menos
cuarto también tiene cuernos, los cuernos de la luna
menguante, las astas de Tauro.
-Émulo imprudente del lagarto. Se refiera al torero
que imitando a los movimientos del lagarto alrededor
de su presa, imprudente, porque la presa es más
grande que él y el peligro que entraña, si embargo lo
toreará.
-Mangificáos el lomo de colores,
con acento, ya que esta palabra no lo tiene, se refiere al
caos magnífico que la lidia hará sobre su lomo con las
banderillas, la puya y el estoque, su lomo acabará del
color de la sangre, banderillas, color del pelo. También
podría referirse al traje de luces por la chaquetilla de
luces.
-Por el arco, contra los picadores,
se referir a una envestida, el propio toro con sus cuernos
es como una flecha bífida que sale del arco formado por sus
dos cuernos hacia el caballo del picador, estamos en el
tercio de varas.
-Si yo antes no te ancoro, es
decir, si yo antes no te cojo en la plaza, como sabéis una
áncora es una especie de manojo de anzuelos para pescar
peces. Por que en realidad la obligación del toro bravo en
defenderse atacando en la lucha hasta la muerte. Recordemos
el primer verso del
El rayo que no cesa: Como el toro he nacido para
el luto y el dolor…
-Golfo de arena, tiene varios
significados, por un lado se refiere a la arena del ruedo,
un golfo tiene forma cóncava de media luna, un golfo tiene
la arena de la costa mojada, aquí en la octava quiere
decirnos: arena mojada de sangre y de mar; por eso si
yo antes no te cojo (al torero) en mis bigotes
(cuernos) de oro,
caerás sobre la arena muerto y ya sea acabó tu gloria.
Esta es una de la interpretaciones a la
que yo he llegado, pero cada lector puede encontrar la suya
y será también válida. Bueno pues desde aquí os animo a que
sigáis practicando en este juego de acertijos y adivinanzas
poéticas.
Gracias. Y buen viaje por la senda a la luz de
la luna hernandiana que la tenéis en creciente y que nos
volvamos a ver en la próxima.
Orihuela, 5 de agosto
2006, a las 23´30 horas