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Orihuela
(Alicante) - 23 enero 2010
- Pilar Girona
- El Monasterio
de la Visitación (Las Salesas) de Orihuela (Alicante) acoge mañana
domingo 24 por la tarde la
inauguración del Año Jubilar con motivo del Cuarto
Centenario de la fundación de la Orden.
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La celebración coincide con la
próxima finalización de los trámites para que el
Real Monasterio de la Visitación de Santa
María de Las Salesas de
Orihuela sea declarado Bien de
Interés Cultural (BIC).
El Boletín Oficial del
Estado (BOE) publicó el día 20 de enero 2010 la "Resolución de 9 de diciembre de 2009, de la Dirección
General de Patrimonio Cultural Valenciano, de la Conselleria
de Cultura y Deporte, por la que se modifica la de
18 de febrero de 2008, por la que se incoa
expediente de declaración de bien de interés
cultural, con categoría de monumento, a favor del
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de
Orihuela.
Vista la resolución de esta dirección general de 18 de
febrero de 2008, por la que se incoa expediente de
declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de
monumento, a favor del Real Monasterio de la Visitación de
Santa María de Orihuela, y que fue objeto de publicación en
el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana y en el Boletín
Oficial del Estado.
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Visto que, como consecuencia de las alegaciones presentadas
durante la tramitación del expediente, los informes técnicos
de esta Dirección General aconsejan la ampliación del
entorno de protección, se considera oportuna la modificación
de los anexos de la referida resolución.
En consecuencia, conforme a lo previsto en el artículo 86 de
la Ley de Procedimiento Administrativo, y en el artículo 27
de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural
Valenciano, se abre un período de información pública, a fin
de que cuantas personas tengan interés puedan examinar el
expediente durante el plazo de un mes a partir de la
publicación de la presente Resolución en el Diario Oficial
de la Comunitat Valenciana. El expediente estará a disposición de los
interesados en la Dirección General de Patrimonio
Cultural Valenciano, Servicio de Patrimonio
Arquitectónico y Medioambiental, de la Consellería de
Cultura y Deporte, calle Colón 66, de Valencia.
Valencia, 9 de diciembre de 2009.–La
Directora general de Patrimonio Cultural Valenciano,
Paz Olmos Peris".
Actualmente está abierto dicho plazo
de alegaciones a este nuevo BIC de la
ciudad de Orihuela (Alicante), que se unirá a los 5 monumentos de la ciudad ya declarados
anteriormente como monumento nacional -luego
denominados Bien de Interés Cultural (BIC)-:
la Catedral, la Iglesia de Santiago, el Colegio de
Santo Domingo, la Iglesia de Santa Justa y el
Palacio Episcopal. |

Una imagen del Altar Mayor de la
Iglesia de Las Salesas de Orihuela (Foto:
Pilar Girona)

Plano del citado entorno de protección
previsto para el futuro BIC de Las Salesas de Orihuela
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AMPLIAR PLANO
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Descripción y cronología del
Real Monasterio de la Visitación de Santa María
(Las Salesas, en Orihuela
En el primer anexo del expediente se recogen
interesantes datos sobre el bien objeto de la declaración.
En su denominación figura como Principal: Real Monasterio de la Visitación de Santa
María, y como Secundarias: Convento e iglesia de las Salesas. Real
Monasterio de las Religiosas Salesas.
El expediente publicado por el BOE incluye
entre otros los siguientes informes sobre descripción y
cronología del Real Monasterio de la Visitación de
Santa María, conocido como Las Salesas, en
Orihuela (Alicante): |
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"Descripción. (Basada
principalmente en los informes de Luis Pablo Martínez y de
Santiago Varela).
a) Inmueble objeto de la declaración.–El Real Monasterio de
la Visitación de Santa María se encuentra situado en el
centro del casco histórico de la ciudad de Orihuela,
declarada Conjunto Histórico por el Decreto 845 de 1969,
sobre la margen izquierda del río Segura. Es un edificio de
gran volumen, cuyo impacto en la silueta de la población es
sobresaliente y característico. Posee un gran interés tanto
histórico por ser la última gran fundación de la monarquía
española en la diócesis de Orihuela, baluarte en estos
principios del siglo XIX del carlismo, como arquitectónico
ya que nos encontramos con un edificio religioso de estilo
neoclásico de gran calidad y único en su estilo en toda la
comarca. Además posee una colección pictórica de gran
calidad, firmada por el pintor de cámara Vicente López,
encargada expresamente para la decoración interior de la
iglesia y cuenta también con la colaboración de otros
importantes artistas del momento.
Cronología:
El Real Monasterio de las Religiosas Salesas fue fundado
bajo la protección de los infantes de España Carlos María
Isidro de Borbón y su esposa María Francisca de Asís de
Braganza y Borbón, quien dirigió las obras, y siendo su
impulsor y participando también, muy activamente el obispo
de Orihuela Félix Herrero Valverde. La construcción se
comenzó a principios del siglo XIX concluyendo en 1832.
El patronazgo de dichos infantes en esta ciudad fue debido a
que Orihuela fue acérrima realista, partidaria de la
sucesión al trono de don Carlos y sede de numerosos
movimientos en pro del carlismo. El apoyo del obispo
oriolano don Félix a este bando, participando activamente en
las guerras carlistas, conllevó su destierro a Roma y creó
un conflicto diplomático con los Estados Pontificios, que se
solucionó permitiendo volver al obispo a la ciudad y con la
firma de un concordato entre ambos países.
La nueva iglesia se construyó bajo la dirección técnica del
arquitecto Fray Antonio de Benimasot, lego capuchino,
llamado en el siglo D. Francisco Canet, autor también del
resto de las reformas del edificio. Este arquitecto tuvo la
colaboración de un arquitecto, hasta ahora desconocido, que
fue enviado por los infantes fundadores desde Madrid, tal
como consta en la correspondencia de éstos con las monjas
fundadoras.
Este edificio fue levantado en el lugar que habían ocupado
los jesuitas y donde se impartían clases de la Universidad
de Orihuela fundada en 1569, tales como la Cátedra de
Gramática y la de Retórica, amén de otras enseñanzas como
Filosofía y Teología. Tras la expulsión de aquellos por el
rey Carlos III, se decidió darle al edificio el mismo uso
con el fin de que se convirtiese en una escuela para niñas
de la ciudad de Orihuela y su diócesis.
Tal como indica Madoz, fue demolida la iglesia existente,
que se había levantado entre 1768 y 1772, y remodeladas sus
naves.
El 19 de octubre de 1825 Fernando VII dio su permiso a la
nueva fundación aceptando ser el único patrono del
monasterio. La iglesia fue consagrada el dos de mayo de
1832. En 1837 el Gobierno suprimió el convento dando
traslado a la comunidad a Madrid. El monasterio fue dado en
arriendo a una persona particular que lo conservó
adecuadamente.
Por otra parte Elías Tormo en su Guía Levante, del año 1923,
se refiere a las salesas, indicando la existencia de
diversas piezas muebles, cuadros y esculturas.
Descripción del inmueble:
El edificio se asienta en una parcela de unos 5.800 m2 de
superficie de los cuales el conjunto edificado ocupa unos
2.300 m2, ocupando el resto un jardín con un gran aljibe
para su riego y el claustro cuadrado. El conjunto se
articula en torno a éste con tres naves de tres plantas cada
una y la iglesia en su lado norte.
Cada lado del patio tiene cinco vanos. En planta baja está
resuelto mediante pórticos de pilares de sección rectangular
con una pilastra adosada de fuste liso y capitel de orden
dórico, y entre ellos arcos de medio punto. Este nivel está
construido en sillería.
Por encima quedan los pisos superiores, solo uno en la
orientación septentrional, junto a la iglesia, los cuales
están construidos en mampostería revocada con mortero de
cal. En estas fachadas recayentes al patio predomina
claramente el macizo sobre el hueco abriéndose vanos
aplomados con la clave de los arcos de la planta baja.
El patio está pavimentado mediante pastilla cuadrada del
tipo denominado garbancillo, en el centro se ubica el pozo.
Desde el claustro en planta baja se accede a diversas
dependencias, salas de visitas, cocina y refectorio e
iglesia. En el ala sur de la planta baja se sitúa las
dependencias de visitas. La esquina noroeste alberga la
capilla privada así como el coro bajo para uso de las monjas
desde la clausura, aquella es de planta rectangular con un
lado de menor dimensión tangente al lateral del presbiterio,
con el fin de asistir a los servicios religiosos.
Esta capilla está resuelta mediante muros de carga en los
que se abren vanos conformados por columnas ligeramente
exentas de las paredes. Esto da origen a un interesante
ritmo de macizos y vacíos, planos lisos y cilíndricos. Allí
se dispone el coro que ocupan los miembros de la comunidad.
La escalera principal se encuentra en la esquina nordeste,
siendo tangente y externa a los andadores. Tiene planta
rectangular y está resuelta en tramos de ida y vuelta, fue
construida en piedra gris. Esta escalera podría haber
pertenecido al primitivo edificio jesuita. Una segunda
escalera de carácter secundario queda situada en el ala de
poniente.
Actualmente se ha instalado un ascensor en la esquina
sudoeste del patio. La obra del ascensor es de albañilería,
sin huecos, lo que supone un añadido poco cuidadoso para con
la arquitectura del conjunto arquitectónico del claustro.
En las plantas superiores se encuentran las celdas y
estancias de las monjas, con los pasillos de circulación que
alternan ambos en su vinculación al patio, en busca de la
orientación solar más favorable.
El cuerpo situado a medio día tuvo inicialmente dos plantas,
que fue recrecida con una superior, tal como evidencia la
presencia de la cornisa original, que se conserva entre las
dos plantas altas.
Los accesos al edificio se encuentran en la fachada de
levante uno de los mismos sirve de acceso a las dependencias
de las monjas y otro es el correspondiente a la portada de
la iglesia.
Destacan sus originales carpinterías y detalles de sus
cerrajerías, tanto de puertas como de ventanas, así como la
azulejería del s. XVIII, existente en numerosas habitaciones
y pequeños altares distribuidos por las plantas.
La iglesia:
Fue proyectada de conformidad a los patrones del
neoclasicismo, tal como fueron divulgados por las Academias
de Bellas Artes.
Se trata de un templo de planta de cruz latina, con nave
única, formada cuatro tramos contiguos, con capillas
laterales configuradas por medio de leves rehundidos en los
muros y el resalte de las semicolumnas de orden paladiano,
que además sostienen una cornisa que recorre todo el templo,
excepto en el imafronte y separa la bóveda que cubre la nave
de los muros del edificio. Ésta bóveda es de medio cañón con
lunetos y arcos fajones.
Las capillas laterales tienen altares de mármol rojo y sobre
los mismos destacan los lienzos de Vicente López enmarcados
por pilastras acanaladas, doradas y coronadas por
querubines, que sostienen sobre sus cabezas la cornisa, en
la que recae una laurea con decoración floral encintada, que
varía en cada uno de los altares, la cual encierra en su
interior los símbolos de los santos a quienes están
dedicados.
El crucero presenta un transepto de gran profundidad, que
configura la nave secundaria transversal. El cruce de las
dos naves está resuelto mediante bóveda vaida, que en el
exterior se cubre mediante cúpula de media naranja, con teja
curva vidriada en color azul. Los altares del crucero son de
mayor tamaño que los de la nave y su decoración en estuco
simula materiales nobles. El pavimento de la iglesia es de
mármol blanco y gris azulado.
El presbiterio tiene planta cuadrada y en él se sitúa el
altar principal, entre cuatro columnas del mismo orden que
el resto de la nave y que sustentan el mismo entablamento.
Éstas guardan la misma disposición de arco de triunfo que en
la fachada y llevan una pátina que imita los tonos verdes y
oscuros del mármol, estando dorados sus capiteles corintios.
En las calles laterales destacan las esculturas de Santiago
Baglieto notable artista del siglo XIX, que trabajó en
Murcia y Orihuela, San Miguel y San Rafael, sobre las que se
encuentran las del escultor José María Sánchez Lozano
(1904-1995), Santa Clara y San Francisco de Sales. En su
origen se encontraban cuatro lienzos, en el lado del
evangelio, San Antonio de Padua y El Sagrado Corazón de
Jesús adorado por los Ángeles, y en el lado de la epístola
San Francisco de Sales entregando las Constituciones a Santa
Juana Chantal y la Visitación, titular de la Orden. A
su izquierda queda el hueco que sirve de conexión con el
coro de clausura, a la derecha la puerta que comunica con la
sacristía. Existe otro coro que se sitúa por encima del
primer tramo a los pies de la nave principal.
La fachada de la iglesia es de composición plana. Mediante
el empleo de cuatro pilastras de fuste liso de mármol rojo,
apoyadas en un zócalo corrido de mármol oscuro, queda
dividido el frente en tres tramos. El tramo central es más
ancho, contiene el hueco de acceso rectangular, rematado
mediante arco de medio punto de mármol negro, con una
cornisa sostenida por dos ménsulas sobre el mismo a modo de
guardapolvos y por encima una gran ventana enrejada. Los
tramos laterales tienen dos hornacinas superpuestas, que se
encuentran ocupadas por esculturas. A la izquierda se
encuentran las imágenes de San Francisco de Sales y San
Carlos Borromeo y a la derecha Santa Juana de Chantal y San
Francisco de Asís. Un frontón triangular, cuyo tímpano
ostenta un gran escudo nobiliario con las armas de los
fundadores, de España y Portugal, corona el entablamento a
modo de remate de la fachada. Por encima del frontón se
encuentran dos pequeños cuerpos de campana, retirados del
plano general de la fachada, con forma de pequeño templete
de cuatro lados y cubiertos por un tejado a cuatro aguas de
tejas vidriadas azules.
Las esculturas son obra también de Santiago Baglieto. Éstas
junto a las del altar mayor son las únicas de este autor que
se conservan en Orihuela, ya que el resto fueron destruidas
en la guerra civil de 1936.
Una solución similar a su fachada es la que presentó el
arquitecto Vicente Ferrer a la Academia de San Carlos en el
año 1807 y que debía conocer Fray Antonio de Benimasot. Ésta
parece inspirada en las portadas de iglesias como la del
Redentore de Venecia de Andrea Palladio y San Andrés de
Mantua de Alberti.
La decoración interior corrió a cargo del más prestigioso
pintor académico de la época, el valenciano Vicente López
Portañana, «el más famoso y destacado pintor académico»,
según Vicente Aguilera Cerni y «el más representativo pintor
de la época», de acuerdo con Carmen Gracia, gracias a que en
este momento era pintor de cámara y se ocupaba de encargos
reales, colaborando con él su hijo Luis. Los lienzos
encargados respondían al programa iconográfico impuesto por
la infanta M.ª Francisca, exaltando el ideario de la orden
franciscana junto con los santos patrones de los fundadores,
San Carlos Borromeo y Santa Isabel de Portugal. José Luis
Díez atribuye seis lienzos a Vicente López, cuatro a su hijo
Luis, atribuyendo otro de ellos a uno de sus hijos sin
concretar.
El conjunto de la iglesia y fachada ofrecen gran
homogeneidad y armonía en su composición y se enmarca dentro
de la arquitectura de estilo academicista que deriva de las
propuestas neoclásicas".
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